Love yourself

Say cheese (smile) and enjoy the good times.

It is true that Christmas is coming and it is the time in which we all want to look good, for all the upcoming events. But, you also have to give yourself those pleasures that, sometimes, you want, without suffering from remorse.

Remember that there are many people who do rigorous diets and then, in December, they lose all the work, because the food could more or because they did not know how to do things.

Believe me, part of doing a diet is willpower and it costs a lot, especially if you make a very drastic change. Therefore, it is better to go little by little and, if you can have the advice of a professional, much better. Remember that many of these “miracle” diets are not always good. It is better to go slowly, but surely, than to risk health.

Going back to the subject, in December you usually lose a bit of control over what you eat and it is difficult not to accept the Christmas meal and, best of all, the “overheat” of 25. But, well, I did not come to talk about Christmas food; for that, we will have another opportunity.

What is important is not to get rid of certain cravings that you have. Of course, do not go to eat them all in a day or a week. Try to eat balanced during the week and, on the weekend, you give your little taste, as a reward.

And of course, remember to do at least 30 minutes of physical activity, daily. You must have a healthy lifestyle, eliminating any bad habit.

Most important of all, it is not doing it for others, nor for stereotypes or fashion fit; it’s because of your health and because you love yourself, just as you are: a valuable human being.


Di queso (sonríe) y disfruta de los buenos momentos.

Es cierto que se acerca la Navidad y es la  época en la que todos queremos lucir guapos, para todos los eventos que se aproximan. Pero, también  hay que darse esos gustos que, a veces, uno tiene, sin sufrir de remordimientos.

Recordemos que hay muchas personas que hacen dietas rigurosas y luego, en diciembre,  pierden todo el trabajo, porque la comida pudo  más o bien porque no supieron cómo hacer las cosas.

Créanme, parte de hacer una dieta es la fuerza de voluntad y cuesta mucho, sobre todo si haces un cambio muy drástico. Por eso,  es mejor ir poco a poco y, si puedes tener la asesoría de un profesional, mucho mejor. Recuerden que muchas de esas dietas “milagrosas” no siempre son buenas.  Es mejor ir lento, pero seguro, que arriesgar la salud.

Volviendo al tema, en diciembre se suele perder un poco el control de lo que comemos y es que se dificulta no aceptar  la comida navideña y,  lo mejor,  el “recalentado” del 25. Pero bueno, no vine a hablar de comida navideña; para eso, tendremos otra oportunidad.

Lo que sí es importante es no coartarte de ciertos antojos que tengas;  claro está, no vayas a comerlos todos en un día o en una semana. Trata de comer balanceado durante la semana y, en el fin de semana,  te das tu pequeño gusto, como recompensa.

Y claro, recuerda hacer mínimo 30 minutos de actividad física, diariamente. Debes tener un estilo de vida saludable, eliminando cualquier mal hábito.

Lo más importante de todo, no es hacerlo por los demás, ni por estereotipos o moda fit;  es por tu salud y porque te quieres, tal cual eres: un ser humano valioso.