A Viking experience

It’s 1:30 in the afternoon and I’m heading to the airport, bound for Oslo. My dream trip, a country I really wanted to visit. Whenever I looked for information about this destination, I loved everything I saw and read about it.  In particular, its impressive landscapes and to know more about its culture and history, since it has never been a country that has heard much.

3:45 pm and we’re ready to take off.  Would be three hours of travel from Madrid. I had nerves, since I was going to take my second trip alone and, most of all, because I did not know what I would find when I arrived. Of the language, I know nothing and I did not know anyone who had gone before.  But I felt ready to face everything, to live this great adventure.

I arrived at the airport … It is very important that, before traveling, find out very well which is the airport where you arrive, since you need to take a train to reach the central station or a taxi or some type of transport that takes you to your destiny. The airports are located far from the center.

The train I boarded took about 25 minutes to travel. You can get into it at the airport exit. It is quite comfortable and you can see part of the scenery of Oslo, en route. The company that manages them is the NSB, which is the national railway company. It should be noted that in Norway the official currency is the Norwegian krone, so it is important that you make the change before you arrive, in order to pay for the ticket. Although, you can also pay with credit cards. However, the machines will not accept the Debit Visas. So you will have to talk to the person who is in charge, to make the transaction.

Now I have arrived at the Oslo Central Station. My accommodation was a 15 minute walk from here, so I chose to walk and save the taxi, since something I had read a lot was that Norway is one of the most expensive countries. If you are going to travel there, keep it in mind, as it can be spent up to more than 100 Euros in a day, easily.

Now my adventure begins. It is 9 at night and the day is super sunny.  But I was dead tired, so I went out to buy some things I needed at the supermarket and have dinner, to rest and recover energy for the next day. Yes, in summer there is clarity until 3 in the morning.  Something incredible.  But in winter, is the opposite and the cold, no matter what.

During the first night I met several people.  Among them, a boy from Argentina who, in addition to speaking the same language, also traveled alone, so we decided, the next day, to go to Oslo together.

We chose to buy the Oslo Pass for 48 hours, because when you get accounts, it works out better and allows you to access different museums and includes public transport. This card can be purchased in some accommodation or in the Oslo Visitor Center, right next to the Central Station.

We decided to start the adventure by visiting the Nobel Museum, and the National Gallery. Then, we took a walk around the city, to enjoy, eat, buy souvenirs and visit the Royal Palace.

Afterwards, we were ready to go to the Munch Museum, but we arrived late and had already closed, so we headed to the Opera, one of the most famous buildings in the city, for its architecture and to which you can enter for free.

The next day, our last day, we decided to take the ferry that took us to other museums, such as the Viking ships, Fram museum and the museum of the Norwegian people. These last two, more interesting and all included in the pass, as well as the ferry transfer.

And when we finished our tour, we took the ferry back to the center, went to eat something and we went to the accommodation, to look for our luggage, as we both left at the same time and on the same bus, to another destination that soon may see.

Oslo is, without doubt, a city that I would visit again. With very friendly and nice people, that make our experience, as a visitor from another country, a lot more attractive.

Una experiencia Vikinga

Es la 1:30 de la tarde y me dirijo al aeropuerto, con destino a Oslo.  Mi viaje soñado, un país que tenía muchas ganas de visitar.  Siempre que buscaba información sobre este destino, me encantaba todo lo que veía y leía sobre él; en especial, sus impresionantes paisajes y conocer más de su cultura e historia, ya que nunca ha sido un país del que haya  escuchado mucho.

3:45 pm y estamos listos para despegar; serían tres horas de viaje desde Madrid.  Tenía nervios, ya que iba a emprender mi segundo viaje sola y, más que todo, porque no sabía con qué me iba a encontrar al llegar.   Del idioma, no conozco nada y no conocía a nadie que hubiera ido antes; pero me sentía dispuesta a enfrentar todo, por vivir esta gran aventura.

Llegué al aeropuerto… Es muy importante que, antes de viajar, averigüen muy bien cuál es el aeropuerto a donde llegan, ya que necesitan tomar un tren para llegar a la estación central o bien un taxi o algún tipo de transporte que los lleve a su destino.  Los aeropuertos se encuentran distantes del centro.

El tren que tomé, tardó  aproximadamente 25 minutos.  Pueden adquirirlo a la salida del aeropuerto; es bastante cómodo y puedes ver parte del paisaje de Oslo, en la ruta.  La empresa que los maneja es la NSB, que es la empresa nacional ferroviaria. Cabe señalar que, en Noruega, la moneda oficial es la Corona noruega, por lo que es importante que hagan el cambio antes de llegar,  para pagar este boleto.  Aunque también pueden pagar con tarjetas de crédito; sin embargo, las Visas Débito, las máquinas no las aceptará;  por lo que tendrán que hablar con la persona que se encuentre en el momento, para que les haga la transacción .

Ahora sí he llegado a la Estación Central de Oslo.  Mi alojamiento se encontraba a 15 minutos, caminando, desde ésta, por lo que opté irme caminando y ahorrarme el taxi, ya que algo que sí había leído mucho era que Noruega es uno de los países más caros.    Si van a viajar allá, ténganlo muy presente, ya que pueden gastarse hasta más de 100 Euros en un día, fácilmente.

Ahora sí empieza mi aventura.  Son las 9 de la noche y el día está super soleado; pero yo estaba muerta de cansancio, por lo que salí a comprar unas cosas que necesitaba en el supermercado y a cenar algo, para descansar y recuperar energía para el siguiente día. Sí, en verano hay claridad hasta las 3 de la mañana; algo increíble, pero en invierno es todo lo opuesto y el frío, ni se diga.

Durante la primera noche, conocí a varias personas;  entre ellas, a un chico de Argentina que, además de hablar el mismo idioma,  también viajaba solo, por lo que decidimos, al día siguiente, recorrer Oslo juntos. Optamos por comprar el Oslo Pass de 48 horas, ya que al sacar cuentas, sale mejor y te permite acceder a distintos museos e incluye el transporte público. Esta tarjeta la pueden adquirir en algunos alojamientos o en el Oslo Visitor Centre, justo al lado de la Estación Central.

Decidimos empezar la aventura visitando  el Museo Nobel, la Galería Nacional; luego, dar una vuelta por la ciudad, para aprovechar y comer o comprar algún souvenir y visitar el Palacio Real.  Después,  estábamos dispuestos a ir al museo Munch, pero llegamos pasados de tiempo y ya había cerrado, por lo que nos dirigimos  a  la Ópera, uno de los edificios más famosos en la ciudad, por su arquitectura y al cual puedes entrar gratis.

Al día siguiente, nuestro último día, decidimos tomar el ferry que nos llevaba a donde se encuentran otros museos, como el de los barcos vikingos, museo del Fram y el museo del pueblo Noruego.    Estos dos últimos, más interesantes y todos incluidos en el pase, al igual que el traslado en Ferry.

Ya al terminar nuestro recorrido, tomamos el ferry de vuelta al centro, fuimos a comer algo y nos dirigimos al alojamiento, a buscar nuestro equipaje, ya que ambos salíamos a la misma hora y en el mismo bus, en dirección a otro destino que pronto podrán ver.

Oslo es, sin duda, una ciudad que visitaría de nuevo; con gente muy amable y simpática, que hacen que la experiencia de uno como visitante de otro país sea muchísimo más placentera;  ya que parte de  la motivación de viajar es conocer a sus locales y su cultura, lo que muchas veces impacta positivamente en la opinión del turista.

No cabe duda que tengo que volver a Noruega, ya que no sólo es Oslo, sino muchas más ciudades y paisajes increíbles; para los que necesitas más tiempo y presupuesto, porque sí es un país costoso, pero que merece la pena visitar.

Processed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 presetProcessed with VSCO with t1 preset

 

Advertisements